Por JULIA MESONERO.    

Periodista.   

Concha Quirós y Librería Cervantes de Oviedo;  Librería Cervantes de Oviedo  y Concha Quirós. Una simbiosis perfecta de la que se ha alimentado literariamente  varias generaciones de la ciudad. Una verdadera Institución  en la vida cultural de Asturias.

Su padre Alfredo Quirós, un hombre  emprendedor, idealista   y lector impenitente, fundó la Librería en 1921 poco después de regresar de Cuba. Concha  creció entre libros y aprendió   a leer casi antes que a caminar. En los sesenta marchó  una temporada a París  para ampliar su formación académica y cuando regresó lo hizo impregnada del espíritu del Mayo Francés.  Con éste bagaje intelectual  se fue forjando la personalidad de Concha Quirós, una mujer  adelantada a su tiempo,  culta, independiente y con carácter; nunca aceptó que nadie  le impusiera  lo que tenía o no tenía que hacer. Con  85 años recién cumplidos, sigue manteniendo intacto su idilio con la lectura y la Librería, los dos grandes amores de su vida.

 Cervantes abrió sus puertas en 1921 y nunca las cerró ni siquiera durante la Guerra Civil. ¿Cómo ha llevado este primer cierre forzoso con motivo de la pandemia?

Con cierto estupor y rebelándome ante la triste realidad. Cervantes va a cumplir un siglo de vida y aunque hemos pasado por diversas vicisitudes, nunca nos vimos obligados al cierre, ni siquiera en plena guerra civil, cuando mi padre tuvo problemas por sus ideas liberales. Fue un agente de la Guardia Civil quien lo ayudó para evitar que tuviese que cerrar.

Con una madre maestra y un padre librero es fácil imaginar que su infancia transcurrió rodeada de cultura. ¿A qué edad tomó el testigo de su padre?

Es una pregunta con difícil respuesta. De forma oficial, la librería pasó a mis manos en setiembre de 1979, debido a que mi padre sufrió una enfermedad y una operación posterior, importantes. Entonces, decidió ponerla a mi nombre, aunque yo ya la dirigía desde hacía un tiempo. Mi infancia está unida indisolublemente a ella. Volvía del colegio y pasaba allí muchas horas, afortunadamente, porque siempre me gustó estar rodeada de libros y disfrutar del placer de la lectura. Como anécdota diré que durante mucho tiempo  para todos era Don Alfredo (mi padre) y su hija Conchita; luego, en algún momento, pasamos a ser Conchita y su padre D. Alfredo. Esto lo contaba él con mucha gracias.

No debió ser fácil en la España de entonces ser mujer independiente,  empresaria y librera  librepensadora. ¿Tuvo que sortear muchos obstáculos? ¿Alguna vez se sintió infravalorada por ser mujer?

No, no fue fácil. Hay que reconocerlo. Era otra sociedad con otra mentalidad muy diferente. Si yo estaba en un negocio se suponía que estaría con mi marido (nunca me casé) o si no, cualquier decisión sería adoptada por mis padres. Afortunadamente,  todo eso ya ha cambiado. Yo soy la mayor de cuatro hermanos y les fui abriendo puertas.

Lo suyo con la Librería,  ¿fue pura vocación o por seguir con el negocio familiar?

Lo  liberal lo heredé de mi padre, que lo era profundamente. “No se puede ser librero sin ser liberal “, siempre argumentaba. Además, un viaje iniciático a París, recién acabada la carrera universitaria, en un verano con 22 o 23 años, me abrió los ojos, como no me lo había hecho la universidad. París era un lugar libre,  seguro, atractivo (Yves Montand en los escenarios), con unas librerías fabulosas. Regresé dispuesta a cambiar y cambiarlo todo.

Tengo entendido que tuvo un novio que la puso ante la disyuntiva de elegir entre él o su dedicación a la Librería. Está claro que le respondió.

El chico quería que  estuviera con él pero me decía que yo debía renunciar a Cervantes. Ni me gusta que me pongan en esa tesitura, ni nunca estuve dispuesta a dejar esto. El, claro, se fue por donde había venido.

Ha sido una mujer adelantada a su época y le ha tocado vivir varios movimientos feministas.  ¿Se identifica con el actual.?

Al ser un tanto adelantada a mi época, y por la imperiosa necesidad de ser independiente, no quiero que nadie pueda regir mi vida.

¿Qué opina del lenguaje inclusivo tan de moda en éstos momentos?

No me gustan los lenguajes inclusivos. Creo que es un gran error.

Está muy de actualidad la literatura escrita por mujeres sobre mujeres y para mujeres. ¿Es otra moda que pasará?

No creo en la literatura de mujeres para mujeres, sino en una buena literatura a la que, afortunadamente, van accediendo cada vez más mujeres. Las mujeres hoy escriben más, leen más y compran más (incluso para sus parejas).

¿Cómo  está de salud la literatura española? Tengo la impresión de que se publica mucho, quizás demasiado.  ¿Cuál es su opinión?

Yo creo que se está escribiendo mucho y bien, y cuando hay mucha literatura, y se lee bastante, vas viendo que hay escritores/ as magníficos, aunque haya que separar mucha paja, que también la hay, indudablemente.

¿Cómo han afectado las nuevas tecnologías al negocio de la venta de libros?  ¿La lectura en plataformas digitales acabará en un futuro con el libro en papel?

En estos momentos de pandemia, la lectura cubre un papel increíble. También las editoriales se están planteando que la excesiva producción se está volviendo contra la propia edición.

Actualmente,  cualquier personaje famoso puede escribir un libro sobre lo que sea y se lo publican. ¿En qué lugar deja esto a las Editoriales? ¿No están perdiendo su esencia?

Es verdad que se publica demasiado y han ido surgiendo pequeñas editoriales que, claro, tienen que vivir. Es como los actores que hacen papeles que no son los que más les gustan pero han de sobrevivir y pagar facturas. De todas formas, en Asturias han surgido en los últimos años unas cuantas que apuestan por la calidad y la diferencia. Yo les aplaudo. Son muy valientes.

El hábito de la lectura ¿hay que adquirirlo en la infancia? ¿Los niños y jóvenes de hoy en día leen lo suficiente?

Cada vez veo más difícil inculcar el hábito lector. El que lo adquiere en edad temprana, que es el momento adecuado, dentro del hábito familiar , al ver a sus padres y familiares leer a su alrededor, copia lo que ve, y es cuando se crea la verdadera adicción lectora. Pero si no es así si no tiene a su alrededor, desaparece el incentivo. Es triste pero es la realidad.

¿Qué piensa  de quienes dicen que no leen porque no tienen tiempo?

Creo que lo han probado poco y no saben lo que se pierden. Es verdad que llevamos una vida marcada por el reloj, pero si sacamos tiempo para comer, dormir, hablar por teléfono, ¿cómo no lo vamos a sacar para un libro? Es cuestión de organizarte y disfrutar de lo bueno.

Vd. es un ejemplo de vitalidad y curiosidad sin fin por la vida, pero no todas las personas que llegan a su edad pueden decir lo mismo. ¿Vivimos en una sociedad que ha abandonado a sus mayores.?

Soy ya mayor, no me gustaría depender de nadie, aunque al final acabará pasando, pero pienso que el abandono de la gente mayor obedece a una sociedad enferma desde hace tiempo. Es ingratitud, desapego, intolerancia. Es olvidar, voluntariamente , una parte de nuestra propia vida y de todo lo que generaciones anteriores nos han legado. Olvidar el pasado es de ignorantes y mezquinos.

Acaba de cumplir 85 años y sigue al pie del cañón. La Librería Cervantes de cien metros que fundó su padre en 1.921 ocupa hoy las cinco plantas de un céntrico edificio en Oviedo. Todo un éxito de gestión por su parte. ¿No piensa jubilarse nunca?

Desde hace  unos años, ya no llevo la gerencia de la librería. Afortunadamente, una tercera generación, Alfredo Quirós III,  (mi sobrino) me sustituye con garantía y eficiencia. Lleva con éxito todo lo referente a las redes sociales, y yo sigo aquí presente, como el pope o santón, para decir la última palabra.

Toda una vida rodeada de libros, ¿Nunca se planteó la posibilidad de escribir?

No, nunca pensé en escribir. Tengo demasiado respeto a la profesión de escritor, y yo soy una vieja librera. Lectora, pero no escritora.

El próximo año la Librería Cervantes celebra su centenario. ¿Va a organizar algo especial para la efemérides?

Habíamos pensado en hacer muchas cosas, pero las circunstancias han modificado todo. Haremos algo más modesto y sobre todo simbólico.