Por JOSÉ LUIS BALBÍN

Se dice que todos los asturianos que vivimos fuera de la tierrina, tarde o temprano regresamos a ella. Yo no soy una excepción. Siempre he mantenido que cuando mi ajetreada vida periodística y mis  viajes por el mundo fueran  bajando de intensidad,  me retiraría a mi querida Asturias y me dedicaría a escribir.

Con ésta previsión de futuro, hace algo más de veinte años me afané en buscar la casa ideal para tal fín.

La vivienda debía reunir cuatro requisitos imprescindibles; que desde ella pudiera ver el mar, que estuviera a un tiro de piedra de mi Pravia natal, que fuera lo suficientemente amplia como para acoger a la familia y amigos íntimos que vinieran a visitarme y  un “prao” donde mis dos perros  pudieran corretear a su antojo.

Costó casi dos años, pero finalmente encontré la casa de mis sueños en uno de los pueblos marineros con más encanto de Asturias, y mira que hay unos cuantos. Estaba en la parte alta de Cudillero y las vistas al mar con puestas de sol incluidas, eran espectaculares. Lógicamente no lo pensé dos veces y la compré. Aunque aún sigo viviendo en Madrid, los veraneos  y las escapadas de fin de semana a mi refugio asturiano, para reencontrarme con mi infancia, son cada vez más frecuentes. Contemplar al anochecer el pueblo iluminado a mis pies con el mar de fondo, me hace sentir la persona más afortunada del mundo.  Un amigo mío suele decir que me compré una casa dentro de una tarjeta postal. Es una de las mejores definiciones que he oído sobre Cudillero.

Ayer por la mañana me desperté con la noticia aparecida en la prensa  de que una prestigiosa  revista de viajes y estilo de vida,  Condé Nast Traveler había elegido a Cudillero como el pueblo costero más bello de España. Un reconocimiento más para éste rincón de Asturias que respira magia por los cuatro costados que me alegra y quiero compartir con todos. Os dejo el enlace de la noticia.

https://www.lavozdeasturias.es/noticia/asturias/2020/06/15/pueblo-asturiano-elegido-bello-costa-espanola/00031592236318955999508.htm